El espacio de hoy va a tratar de tres efemérides que convergen en un libro.

Por: Ángeles Pavía Mañes

Por un lado, la iniciativa creada en agosto de 2016 #LeoAutorasOct. Fue entonces cuando un grupo de tuiteras se dieron cuenta de la diferencia importante entre el número libros que leían al cabo del año escritos por hombres o por mujeres y se propusieron que durante el mes de octubre solo leerían a escritoras para compensar la desigualdad.

La propuesta corrió como el fuego por las redes sociales y pronto apuntaron a la iniciativa miles de lectores, librerías, bibliotecas, editoriales y blogs. Además, coincidió con la instauración del Día de las Escritoras por parte de la Biblioteca Nacional de España, la Asociación Clásicas y Modernas y la Federación Española de Mujeres Directivas.

La iniciativa surgió en agosto de 2016 de un grupo de twitteras. Se dieron cuenta de que existía una desigualdad entre el número de hombres y mujeres que leían al cabo del año y se propusieron que durante el mes de octubre solo leerían a escritoras. Se sumaron cientos de personas, librerías, bibliotecas, editoriales y blogs. Además, coincidió con la instauración del Día de las Escritoras por parte de la Biblioteca Nacional de España, la Asociación Clásicas y Modernas y la Federación Española de Mujeres Directivas (FEDEPE). Este día se celebra el primer lunes tras el 15 de octubre, día de Santa Teresa de Jesús.

Por otro lado, el 30 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Traducción (Journée mondiale de la traduction, International Translation Day). Es la fecha en la que murió Jerónimo de Estridón, traductor de la Biblia y santo patrono de los traductores.

Esta fecha se aprovecha para difundir conciencia acerca de una profesión que se ha vuelto fundamental, tanto por razones de la globalización como para la comunicación entre las culturas.

Y también, un 30 de septiembre se publicó por primera vez, en 1868, hace 150 años, Mujercitas, de Louisa May Alcott.

Esta novela, basada en la propia vida de la autora, trata la vida de cuatro niñas que, tras pasar la adolescencia, se convierten en mujeres con la Guerra Civil en los Estados Unidos como fondo.

El motivo de unir las tres efemérides es que la editorial Lumen consiguió los derechos de la obra original y Gloria Méndez la tradujo, libre de la censura que la misma editorial que la publicó por primera vez le impuso tras la muerte de la autora. Sobre todo, en las versiones en castellano, nos ha llegado un libro lleno de retoques, censuras y cambios en exceso cursis, edulcorados, muy manipulado, pues el original les parecía demasiado feminista, demasiado atrevido y mostraba un comportamiento demasiado alejado de lo que se consideraba que debería ser el adecuado para señoritas de buena familia.

Ángeles Pavía Mañes