«A escribir se aprende por envidia. Empecé envidiando los reportajes de periodismo literario de Manuel Rivas en la Universidad. Luego leí a Gistau y a Jabois…». Entonces pensó que valía la pena intentara hacer algo así. Sentó ante una atractiva comida al entonces director de El Mundo/El Día de Baleares, Agustín Pery, para pedirle una columna en las páginas de opinión. En principio obtuvo un sí lacónico como respuesta, pero Colmenero insistió y Pery le dijo finalmente: «Bueno, vale, pero escríbela en tu día libre y no cuentes tu vida», y siguió comiendo. 

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra, inició su carrera profesional en el Miami Herald, antes de entrar a formar parte de la redacción del diario El Mundo, donde ha desarrollado casi toda su carrera. También ha colaborado o colabora con otros medios como Radio Galega e IB3 TV, como contertulio, o las revistas GQ y Pacha Magazine. Ha recibido el Premio Julio Camba de Periodismo y el Premio Unicaja de Artículos Periodísticos.

Ahora nos presenta Literatura infiel (Círculo de Tiza 2019), un libro excepcional en el que, según reza en la contracubierta, «El lector (…) pasará de la carcajada a la reflexión sin tiempo para respirar, absorbido por una prosa adictiva, solo a la altura de los grandes cronistas».

 

Leer Literatura infiel, de Ricardo F. Colmenero, es una inyección de emociones, de elementos para la reflexión y de aprendizaje de la vida. Cada columna se lee como un microrrelato, y su continuidad cronológica le da un cierto carácter de serie que le suma aún más atractivo. Recorremos con Colmenero un periplo por su Galicia natal, Pamplona, Madrid, Miami e Ibiza en el que va trazando «un relato delirante y hermoso en el que la escritura y la vida se entremezclan con escenas cotidianas».

Muy a su pesar, por su particular forma de entender la modestia, Colmenero es un hombre de sabiduría cada vez más floreciente, con una vis cómica extraordinaria que ha quedado patente hoy en la entrevista. Contándonos alguna de las anécdotas que aparecen en su adictivo libro, nos ha hecho reír a carcajadas. Su capacidad de comunicación, su sentido innato del espectáculo hace que nos atrevamos a decirle, muy en serio, si no se plantea la posibilidad de convertir sus columnas en monólogos. Lo maginamos contándolas en su propio canal de Youtube, podcast o similar. Nuestro atrevimiento aún ha ido más allá: le hemos ofrecido Pegando la Hebra como banco de pruebas. Cuando nos encontramos ante un talento como el de Colmenero nos cuesta mucho no ser osados.

Para el equipo de Pegando la Hebra ha sido delicioso disfrutar de la presencia de este autor, que va a dar mucho que hablar con sus textos, columnas, relatos, novelas y, por qué no, una serie de televisión. Y si no, al tiempo.

 

Ah, y no se pierdan la lectura de Literatura infiel, nos lo agradecerán.