¿Odias las trabas y te aburren las rutinas?

¿No te importa salir de tu zona de confort?

¿No te da miedo dejar salir al niño que llevas dentro?

¿No te molesta que la creatividad te visite a cualquier hora y en cualquier lugar?

¿Te encanta estar a solas de vez en cuando?

¿Sueñas despierto de vez en cuando?

Entonces, estás de enhorabuena, ¡eres una persona creativa!

¿Qué utilidad tiene?

Añade sal al día a día y permite enfocar las situaciones de formas diferentes. Podría decirse que es útil; aunque, como avisaba Elsa Triolet, a veces, «crear es tan difícil como ser libre». Y no se refería a la inteligencia menester para crear —en realidad, cuando crea, la inteligencia se divierte—, sino a las trabas sociales y a las convenciones contra las que topa la creatividad.

¿De dónde proviene?

Se trata de una cualidad que depende sobre todo de la imaginación. Ya lo decía Einstein: «La imaginación es más importante que el conocimiento», porque este es limitado, mientras que la imaginación es infinita.

Así que, si te han dicho que eres alguien fantasioso, apúntate al club de la gente dispuesta a equivocarse, pero no a rendirse. Y es que crear es difícil, no porque se trate de innovar, sino de pensar diferente, sin miedo al error.

Es indagar qué han hecho los demás e inspirarse en ellos. Es aceptar desafíos y trabajar para cumplir sueños, porque ya lo decía Picasso: «la inspiración siempre nos pilla trabajando».

Y cuando nos visita, nos puede susurrar muchas cosas. No nos engañemos, la mayoría inservible, pero alguna puede despertar algo nuevo en nosotros. Así que no te rindas y déjate llevar por tu creatividad.

De todas formas, posees dosis elevadas de creatividad, seguro. ¿Cómo lo sé? Pues escuchas Pegando la hebra, y, en este programa, innumerables personas creativas nos visitan y nos transmiten su pasión.

Y, te diré que, si Pegando la Hebra rebosa creatividad gracias a sus invitados, son sus oyentes quienes, como tú, nos inspiran.

Por: Marina Lo.Mar