Querida Aretha:

Desde «Pegando la hebra» hemos pensado en hacerte nuestro particular homenaje.  Por si nos escuchas allá donde estés, aunque sabemos que estás con Mahalia Jackson, Dinah Washington o Ella Fitzgerald, tus amigas, casi tías, con quienes te criaste y a quienes también admiramos.  Después de 50 discos, 44 nominaciones, 18 premios Grammy, 75 millones de discos vendidos,  de ser la primera mujer negra entrar en el Salón de la Fama del Rock and Roll o aparecer en la portada de la revista Time, poco podemos decir de tu carrera musical.  Nos quedamos con la pequeña Ree, como te llamaban,  que a los 7 años ya tocaba el piano sin saber música y cantaba en la iglesia donde tu padre era predicador y a los 14 ya te pusieron a grabar discos.  Sabemos que no tuviste infancia, y quizá por eso, siempre fuiste una niña. Que tu madre abandonó a tu padre por las infidelidades del predicador más famoso de América, la voz del millón de dólares y que fuiste madre a los 13 y a los 15 años y víctima de la violencia domestica de tu marido.

Pero desde «Pegando la hebra»  nos emociona el coraje de tu discurso el día del funeral de tu padrino Martín Luther King o el día que te dieron la canción de Ottis Reading, «Respect» que hablaba de un hombre trabajador, que llega a la casa y en un tono machista, le reclama respeto a su mujer. Y tú, que siempre fuiste valiente y libre, le cambiaste la letra contra la opinión del productor y la convertiste en un himno feminista, pidiendo respeto para la mujer, y por la igualdad y los derechos civiles de tus hermanos negros.  “Todo lo que te pido es un poco de respeto cuando llegas a casa”.

Más allá de tu miedo a volar y tus adicciones, querida Aretha, nosotros en Pegando la Hebra amamos el misterio de tu voz. Ese registro imposible que abarcará 4 octavas por los siglos de los siglos. Porque tú te has ido, pero ella se queda en nuestras almas. En las de millones de seres humanos que gracias a ti, a tus letras y tu música encontraron más respeto y fuimos un poco más felices. Querida Aretha,  gracias. Recibe nuestro más considerado respeto y admiración, porque esto no es una despedida. Como dijo en tu funeral Elton John,  “el mundo te echará de menos, pero siempre nos quedará tu precioso legado. “La reina del soul ha muerto. Larga vida a la reina”.

J.Pascual Martínez Climent